Definición
Los cometas son pequeños astros compuestos por hielo y polvo que usualmente desarrollan una atmósfera brillante y largas colas cuando están cerca del Sol.
Etimología
La palabra "cometa" proviene del latín comēta y éste del griego kometes. En ambos casos significa "cabellera", el nombre se debe la apariencia difusa de los cometas.
Importancia
La composición de un cometa no ha variado considerablemente desde su nacimiento. El resto de los cuerpos del sistema solar han sufrido cambios por procesos tectónicos, erosión o numerosos impactos. Así, los cometas representan una ventana al pasado, y estudiándolos, los astrónomos pueden determinar las condiciones del sistema solar en su formación.
Las numerosas colisiones de los cometas con la Tierra forman la base de una de las teorías principales sobre el origen de la vida. Los cometas contienen abundantes cantidades de agua y carbono, ambos son necesarias para la vida.
Características
Cuando el cometa está cerca del Sol, aproximadamente en la órbita de Júpiter, desarrolla una atmósfera, una cola de gas y otra de polvo. Sin embargo, cuando se aleja vuelve a su forma primitiva, se dice que se encuentra inactivo.
Un cometa no puede reactivarse indefinidamente, cada vez que rodea el Sol pierde gas y polvo. Finalmente, después de numerosas apariciones, pierde mucha masa, principalmente el materiales volátiles (gas, hielo, etc.), y se desintegra en nubes de polvo o pueden sobrevivir como un frágil objeto rocoso que, en ausencia de materiales volátiles, no se vuelve a activar.
Dimensión y masa
Los cometas son muy pequeños, generalmente no exceden los 50 kilómetros, siendo 16 kilómetros el diámetro promedio (debido a su pequeño tamaño, es difícil determinar el diámetro). Cuando se acercan al Sol, desarrollan una atmósfera cuyo diámetro puede alcanzar 1.600.000 de kilómetros y dos colas que pueden superar los 160.000.000 de kilómetros.
Su masa es casi insignificante y son frecuentemente desviados por cuerpos más pesados, de hecho, algunos cometas han colisionado con planetas (por ejemplo, D/1993 F2 Shoemaker-Levy 9). Los astrónomos están continuamente monitoreándolos para verificar si fueron desviados en algún punto de su órbita.
Composición
Se sabe que los cometas, al igual que los asteroides, no sufrieron ningún proceso de diferenciación que modifique la composición (los planetas sufrieron este proceso). Por esta razón, tienen casi los mismos compuestos desde su formación, pero a lo largo de sus órbitas, se encuentran con nubes de gas que pueden enrarecer su composición.
La composición de un cometa es esencialmente radicales de hidrógeno, de oxigeno, de nitrógeno y de carbono, los compuestos mas comunes son el amoniaco (NH3), el dióxido de carbono (CO2), el monóxido de carbono (CO) y el metano (CH4).
Órbita
A pesar de que se trasladan en sentido directo al igual que los planetas (hay pocas excepciones, por ejemplo, 1P\Halley), la diferencia entre ambas órbitas yace fundamentalmente en la excentricidad e inclinación.
Mientras que las órbitas planetarias son elipses casi esféricas, las órbitas de los cometas periódicos son elipses casi parabólicas y las de los cometas no periódicos son parábolas o hipérbolas. Consecuentemente, la diferencia entre el afelio y el perihelio es enorme.
Los planetas tienen poca inclinación orbital y se trasladan en la eclíptica, pero los cometas tienen todas las inclinaciones posibles por lo que no necesariamente se trasladan en la eclíptica.
Nomenclatura
Un sistema de designación debe satisfacer las diferentes necesidades de los astrónomos, pero la tarea más importante es asegurar que no existirán dos cometas con el mismo nombre. Además, debe ser fácil de recordar y adaptarse a todos los fenómenos (por ejemplo, la fragmentación).
Historia
Hasta mediados del siglo XVIII, cuando la naturaleza periódica de los cometas era desconocida, eran identificados con el año de su aparición, y si se descubrían dos cometas en un mismo año, se agregaba una letra o numeral. Como eran pocos los cometas descubiertos por año, no planteaba ningún problema.
En 1758, con la reaparición del cometa, fue comprobada la teoría de Edmund Halley que establecía que los cometas de 1531, 1607 y 1682 eran en realidad uno solo y predijo su regreso en 76 años. Fue nombrado Cometa Halley y así comenzó la larga tradición de usar el nombre del descubridor o el que computó su órbita.
Sin embargo, el nombre era asignado solo después de la reaparición del cometa; los cometas de período largo y los cometas de período corto que realizaron solo una aparición permanecieron innominados y eran identificados con el año de descubrimiento, pero algunas publicaciones astronómicas ponían entre paréntesis el nombre del descubridor.
Este sistema de designación permaneció prácticamente intacto durante mucho tiempo. Durante el siglo XX, algunos astrónomos descubrieron más de un cometa, en estos casos se le agregaba un numeral arábico (por ejemplo, Tempel 1 y Tempel 2).
Al principio de la década de 1990, el incremento de cometas descubiertos cada año debido al uso del CCD indujo la necesidad de crear un nuevo sistema de designación. En 1995 se adoptó el actual sistema y en el 2000 se actualizaron los nombres viejos, en el 2003 la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en ingles) publico una serie de guías para establecer el proceso de dominación de los cometas.
Sistema de designación
Enseguida del reporte un posible nuevo cometa, se le da una designación provisional y, cuando es observado en por lo menos dos pasajes por el perihelio, la designación oficial. Los nombres son todavía utilizados solo para continuar la tradición. Todo el proceso es llevado a cabo por la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en ingles).
La designación provisional consiste en el año de descubrimiento; una letra indicando la quincena que va de la "A" (1-15 de enero) a la "Y" (16-31 de diciembre), la letra "I" es omitida; y un numeral indicando el orden de descubrimiento dentro de dicha quincena. Puede ser añadido un sufijo para indicar su naturaleza: "P\" si es un cometa de período corto o un cometa de período largo que ha sido visto en por lo menos dos pasajes por el perihelio, "C\" en el caso que sea un cometa de período largo que realizó solo una aparición, "D\" para un cometa desaparecido o destruido, "X\" cuando no se puede computar una órbita y "A\" si es en realidad un asteroide. Por ejemplo, un cometa de período largo que fue el tercero en ser reportado durante la segunda mitad de marzo de 1997 se designaría provisionalmente C\1997 F3.
La designación oficial usa la provisional pero el sufijo, que a esta altura solo puede ser "P\" o "D\", es precedido por un número secuencial dado en orden cronológico. Sin embargo, los cometas son referidos de diferentes formas; por ejemplo, el cometa Halley puede ser llamado 1P\1682 Q1 (designación oficial, usada a nivel académico), 1P\Halley (la forma mas común entre astrónomos) o solo 1P (usualmente en tablas).
El nombre del cometa, que debe estar entre paréntesis tanto en la designación provisional como en la oficial, es el que da el observador al reportar el descubrimiento. Frecuentemente, varios astrónomos descubren independientemente el mismo cometa, en estos casos se utiliza los primeros dos (por ejemplo, C\1997 J2 Meunier-Dupouy), aunque en raras veces tres o más (por ejemplo, 76P\West-Kohoutek-Ikemura). Grupos de investigación equipados con CCD encuentran muchos cometas y, como involucran bastantes personas, se nombra al cometa con el nombre del grupo (por ejemplo, 125P/Spacewatch), también ocurre lo mismo con observatorios o satélites (por ejemplo, 182P\LONEOS y 126P\IRAS consecutivamente).